EL ORACULO DE DELFOS
Carlos Mora Vanegas
Grecia nos ha legado mucha historia, obras, grandes hazañas en su época de oro, maravillas que todavía en el presente se recuerdan por lo que representaron en su época.
Un tema de gran interés por lo que represento en su época, es justamente el Oráculo de Delfos, quien desde nuestra infancia cuando nos adentrábamos a estudiar a este país se nos habló mucho sobre lo que representó.
Lo cierto, cuando uno visita a Grecia, no puede dejar de visitar las maravillas que todavía conserva en sus extraordinarias obras, sus templos, estatuas, monasterios, además de sus paisajes, tradiciones.
Se dice, que el oráculo de Delfos influyó en gran manera en la colonización de las costas del sur de Italia y de Sicilia. Llegó a ser el centro religioso del mundo helénico.
El oráculo de Delfos, era un lugar sagrado donde acudían los griegos para preguntar a los dioses las cuestiones que más les inquietaban, desveló que el filósofo Sócrates era el personaje más sabio del mundo
Construido en la ladera sur del monte Parnaso, está enmarcado por el acantilado de Phlemboucos, entre los cuales brota la fuente sagrada de Castalia. Los peregrinos llegan al lugar ya sea por mar, desembarcando en el pequeño puerto de Kirrha, o por tierra, franqueando el paso de Arachova.
A partir del siglo VI, la cercana ciudad de Delfos comienza a obtener ganancias del paso de los peregrinos. En el 548 un incendio destruye el templo: es reconstruido, esta vez más grande y más hermoso, gracias a la suscripción panhelénica.
Nos recuerda también, muy bien Wikipedia, que el oráculo de Delfos fue un gran recinto sagrado dedicado principalmente al dios Apolo que tenía en el centro su gran templo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre cuestiones inquietantes. Situado en Grecia, en el emplazamiento de lo que fue la antigua ciudad llamada Delfos (que hoy ya no existe), al pie del monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m sobre el nivel del mar y a 9,5 km de distancia del golfo de Corinto.
De las rocas de la montaña brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las fuentes más conocidas desde muy antiguo era la fuente de Castalia, rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo. La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto, la poesía, llamadas musas junto con las ninfas de las fuentes, llamadas náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban.
Nos agrega Wikipedia en los antecedentes sobre este tema, que La Fócida o Focia es una antigua región del centro de Grecia atravesada por el gran macizo del monte Parnaso. En época de la Grecia clásica una parte de esta región, la que está situada al pie de dicho monte, tenía el topónimo de Pyto (o Pito), en griego Πυθω. Este lugar es el conocido como Delfos, es decir, Pyto y Delfos son sinónimos.
El puerto de Itea era la puerta al mar más cercano a Delfos.
El nombre de Pito fue tomado de la serpiente Pitón (Πυθων) que vivía en una cueva de estos parajes y a la que el dios Apolo dio muerte para apoderarse de su sabiduría y ser él quien presidiera el oráculo. La mitología cuenta que después de dar muerte a la serpiente, Apolo guardó sus cenizas en un sarcófago y fundó en su honor unos juegos fúnebres que se llamaron Juegos Píticos. Más tarde corrió la leyenda de que ese sarcófago se hallaba enterrado debajo del ónfalos, piedra cuyo nombre significa "ombligo del mundo", en el templo de Apolo en Delfos. De este nombre derivó el de Pitia o Pitonisa (Πυθια), nombre que se le fue dando a las mujeres que interpretaban las respuestas, es decir el oráculo. Al templo de Apolo se le llamaba también Pition (Πυθιoν) y al mismo Apolo en Delfos se le llamó Apolo Pitio.
El topónimo de Delfos viene de Delfine (Δελφινης), que era el nombre del dragón mitológico que custodiaba el oráculo antes de la llegada de Apolo. A partir del siglo IV a. C., se le empezó a llamar Pitón en lugar de Delfine, aunque en esencia era el mismo personaje. Son dos fases sucesivas de la leyenda. Siguiendo el topónimo de Delfine, al templo de Apolo se le llamó igualmente Delfinion
En el oráculo había una protagonista importante que era la Pitonisa, sobre ello comenta Wikipedia, que la elección de este personaje se hacía sin ninguna distinción de clases. A la candidata sólo se le pedía que su vida y sus costumbres fueran irreprochables. El nombramiento era vitalicio y se comprometía a vivir para siempre en el santuario. Durante los siglos de apogeo del oráculo fue necesario nombrar hasta tres pitonisas para poder atender con holgura las innumerables consultas que se hacían por entonces. Sin embargo en los tiempos de decadencia sólo hubo una, suficiente para los pocos y espaciados oráculos que se requerían.
Los consultantes tenían una entrevista con ella unos días antes del oráculo. Este hecho está perfectamente documentado en las noticias que dan los autores de la Antigüedad. El oráculo se celebraba un día al mes, el día 7 que se consideraba como la fecha del nacimiento de Apolo. Los consultantes eran de todo tipo, desde grandes reyes hasta gente pobre. En primer lugar se ofrecía un sacrificio en el altar que había delante del templo. A continuación se pagaban las tasas correspondientes y por último el consultante se presentaba ante la Pitia y hacia sus consultas oralmente, según se cree.
Se conoce muy poco sobre el rito que se seguía en el oráculo. Se sabe que la Pitia se sentaba en un trípode que estaba en un espacio llamado aditon, al fondo del templo de Apolo Pitio. Αδυτων significa "fondo del santuario" y τo αδυτoν significa "lugar sagrado de acceso prohibido".
Nos aporta además que tengamos presente aula2.el-mundo.es que dentro del templo, estaba una sacerdotisa llamada Pitia (de donde se deriva la palabra pitonisa) intercedía entre el consultante y el dios Apolo. ¿Qué solían preguntar? Pues un poco de todo: asuntos políticos, religiosos, morales...
La pitonisa, intermediaria entre el dios y los hombres, es el personaje más importante del santuario. Según el historiador griego Diodora de Sicilia, las primeras pitonisas son jóvenes vírgenes, pero la tradición cambia el día en que un consultante, arrastrado por sus bajos instintos, viola a una de ellas.
Son entonces reemplazadas por mujeres de unos cincuenta años, generalmente simples campesinas de la región. No es necesario que posean un don particular: son sólo el instrumento de Apolo.
El día del oráculo, la pitonisa se purifica con un baño ritual y se viste de gala. Luego se ubica en lo más profundo del santuario, sobre un trípode de oro. Ahí respira la exhalación sagrada (pneuma enthousiastikon), y sin duda alucinógena, que emana de una grieta del suelo.
Entra en trance y se transforma en la voz de Apolo. Grita, se lamenta, canta palabras incomprensibles que el sacerdote (prophetes) interpreta para darle una respuesta al consultante.
Se nos recuerda además, que Sócrates tuvo que ver con el oráculo, el filósofo partió de una inscripción que podía leerse en este oráculo (la popular conócete a ti mismo) para desarrollar toda su teoría filosófica.
La verdad, es que todo lo que sabemos de esta importante figura del pensamiento occidental es a través de los escritos de otros, porque él no dejó ni una sola línea escrita. Se cuenta que uno de sus amigos, Querofonte, consultó al oráculo de Delfos si había en el mundo alguien más sabio que Sócrates y el oráculo le contestó que no. Al filósofo le extrañó muchísimo porque él pensaba que no sabía nada (recordad que una de sus máximas más famosas es sólo sé que no sé nada). El maestro, entonces, se dedicó a hablar con personas de la ciudad de Atenas que se suponía que sabían mucho, como políticos y poetas.
Se agrega además, que el oráculo cobra caro, la persona que consulta debe comprar un pastel muy costoso que ofrece sobre un altar, frente al santuario; luego, sobre otro altar, sacrifica una oveja o una cabra.
- Fuentes: Wikipedia,( la principal)
- Las otras señaladas debidamente.
