LOS DOCENTES MODERNOS QUE EL ESCENARIO EDUCATIVO SUPERIOR DEMANDA
Carlos Mora Vanegas
Aunque la tormenta sea muy larga, el sol siempre volverá a brillar entre las nubes. Khalil Gibran
Resumen
En el caso del escenario superior educativo de las universidades nacionales que nos concierne, y que es sabido, que afronta una seria crisis en lo concerniente a su gerencia educativa, a su academicismo, al deterioro que en los últimos años ha sufrido su excelencia académica , obliga considerar, la urgencia que debe evaluarse el rol de sus docentes, como actores importantes, sin desde luego, pasar por alto otros aspectos que se saben han afectado el rol esperado de las universidades, que obligan además. prestarle mucha atención , como la necesidad de redefinir el perfil del docente moderno, los pensum académicos que el país requiere en sus distintas profesiones , su responsabilidad social, líneas de investigación, nuevas tecnologías de la comunicación, informática por señalar algunos.
Palabras claves
Responsabilidad social y académica, docentes desempeño, compromiso, concomimientos. Notas básicas, consideraciones, alcance
Muy interesante la aportación que nos lega Ricardo Fernández, que el conocimiento se ha vuelto dinámico, y ello compromete a inducir destrezas y estrategias a los alumnos. La relación entre lo que se sabe y lo que se es capaz de aprender cambia día a día, y nos acercamos al aprendizaje a lo largo de la vida. Ante estos incesantes cambios debemos tomar una actitud de estar al día, prepararnos para los cambios y no establecer puntos de llegada sino procesos de evolución. En este marco, y a partir de las competencias básicas que debe tener todo docente -dominio de la materia que imparte (competencia cultural), cualidades pedagógicas (habilidades didácticas, tutoría, técnicas de investigación acción, conocimientos psicológicos y sociales...), habilidades instrumentales y conocimiento de nuevos lenguajes my características personales (madurez, seguridad, autoestima, equilibrio emocional, empatía...).
Lo cierto, que los escenarios del presente cada vez demanda de una educación más adaptada a sus necesidades, que ha sabido interpretar los cambios, los requerimientos que se han derivado de las transformaciones que algunas ciencias han generado, producto de sus investigaciones, nuevas propuestas, paradigmas que conllevan a obtener resultados más favorables, sobre todo cuando la tecnología de la comunicación se ha tornado una verdadera revolución que proporciona datos, informes que invitan a que se rediseñe los tradicionales sistemas educativos a fin de dar paso a una nueva generación de profesionales que garanticen una aprovechamiento óptimo de la creatividad, del saber humano.
Ante esta realidad, es muy válida la inquietud que expone Ricardo Fernández Muñoz, cuando comenta, que se precisan nuevos profesionales del aprendizaje, con un papel y un estatus redefinidos. Los profesionales de la educación deberán reorientar sus objetivos en función de la cultura circundante, así como sus procedimientos y técnicas. Necesitan cambiar su manera de trabajar, tanto individual como grupalmente, su relación con la organización del centro y la manera de acceder a la información que se necesite.
Necesita el nuevo docente estar más atento de su rol, lo que el escenario nacional e internacional exige, en pro de capacitar, formar profesionales cónsonos a los requerimientos que el país necesita, considerando como lo que indica Salinas (1996):
- Prepararse para un trabajo cada vez más versátil, capaz de responder a las cambiantes necesidades, mediante las destrezas básicas necesarias (educación para el empleo).
- Entender la realidad que a uno le toca vivir y entenderse uno mismo, cambiar al aprendizaje de cómo vivir en una sociedad tecnificada (educación para la vida)
- Comprender el impacto de la ciencia y la tecnología en todos los aspectos de la sociedad, que requiere, además de las disciplinas tradicionales, un punto de vista más global: educación para la responsabilidad ambiental y para el desarrollo armonioso de las relaciones intra e inter sociedades (educación para el mundo).
- Desarrollar el análisis crítico de tal manera que seamos capaces de entender conceptos y desarrollarnos por nosotros mismos: favorecer la creatividad, las destrezas físicas y sociales, y en particular las comunicativas y organizativas (educación para el auto-desarrollo).Educar para un uso constructivo del tiempo de ocio y al mismo tiempo que la educación se vaya convirtiendo en una actividad placentera (educación para el ocio).
Por supuesto comenta Salina, en estos objetivos hay una clara presencia de los nuevos medios de información y comunicación, así como del desarrollo del análisis crítico y de la creatividad. Esto hace necesarias ciertas destrezas y capacidades a la hora de manejar estas potentes herramientas, dado que la capacitación tecnológica del profesorado se está convirtiendo en un imperativo en consonancia con nuestro tiempo y dejando de lado prejuicios y resistencias infundadas que nos puedan hacer creer que las nuevas tecnologías puedan desplazar o suplantar el papel de los docentes. Lo que sí se afirma, nos aporta muy bien Fernández en su estudio, es que cada vez con mayor fuerza es que el profesor con dominio de nuevas tecnologías desplazará al profesor que no tenga dicha capacidad. Más si se mantien con la participación de docentes que carecen de una actitud crítica, constructiva y positiva hacia las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC), puesto que forman parte de nuestro tejido social y cultural.
Hoy como se menciona, es obligatorio de conocer las posibilidades de las nuevas tecnologías para la mejora de la práctica docente. Aplicar las NTIC en el ámbito educativo tanto en tareas relacionadas con la gestión de los centros educativos como en la organización de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se desarrollan en el aula.
Muy importante además considerar además lo que se nos indica, seleccionar, utilizar, diseñar y producir materiales didácticos con NTIC que promuevan la adquisición de aprendizajes significativos (multimedia, páginas web...) y que conviertan el aula en un laboratorio desde el que fomentar el protagonismo y la responsabilidad en los alumnos.
Definitivamente como señala Fernández, Integrar las NTIC en la planificación y el desarrollo del currículum como recurso didáctico mediador en el desarrollo de las capacidades del alumno, fomentando hábitos de indagación, observación, reflexión y autoevaluación que permitan profundizar en el conocimiento y aprender a aprender.-
Promover en los alumnos el uso de Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación como fuente de información y vehículo de expresión de sus creaciones.
Desempeñar proyectos de trabajo colaborativo (listas de discusión, debates telemáticos, cursos de formación on line...) con una actitud solidaria, activa y participativa.
Definitivamente como asertivamente lo comenta la fuente señalada, se necesita de un profesional comprometido con la educación que deberá actuar, en consecuencia, preparando a las nuevas generaciones para convivir con los medios desde una formación que promueva la participación y reflexión crítica en su uso e interpretación. No podemos seguir enseñando a las generaciones del futuro con las herramientas que formaron parte de nuestro pasado.
Mi derecho a no cambiar termina justo allí donde comienza el derecho de mis alumnos al mejor profesor que llevo dentro
Conclusión
Las universidades nacionales, requieren reestructurar su gerencia académica, educativa, identificar y dar paso a las competencias laborales que el docente moderno hoy debe tener para garantizar que su desempeño, sea el adecuado en pro de colaborar adecuadamente en la capacitación, formación de los profesionales que el escenario nacional está necesitando.
Fuentes: aportaciones de Ricardo Fernández Muñoz
Docente universitario de Postgrado de Faces, Universidad de Carabobo
