LOS GUERREROS MISTICOS DEL JAPON
Carlos Mora Vanegas
Tu personalidad es lo que te da identidad propia, pero esa identidad es aceptada por los demás cuando es organizada. foro.univision.com
Oriente siempre tendrá un legado de enseñanza en pro de Occidente, especialmente en lo concerniente a la espiritualidad. Los países asiáticos, como Japón tienen una historia interesante en sus guerreros que como muy bien comenta kaizencenter.info/espiritudelguerrero.htm las tradiciones espirituales y las guerreras se combinan y refuerzan de una forma muy particular en todo el Extremo Oriente y se puede obtener significado espiritual a las tribulaciones inevitables en el caos de los difíciles tiempos venideros. En ningún lugar se ve este de manera más evidente que en el archipiélago del Japón, que con sus Yamabushi (guerreros místicos de las montañas), sus Samurái, y sus inolvidables Ninja, nos presenta modelos del guerrero espiritual más rememorados y reconocidos de todo el mundo.
Nos comenta la fuente de información citada que el modelo japonés del guerrero-místico debe en gran parte su existencia a la amalgama de numerosas tradiciones filosófico-religiosas (como el Zen) que se combinaron en el Japón a lo largo de una historia repleta de inestabilidad socio-política y de guerra civil casi constante.
El resultado fue una clase de guerreros dedicados a una vida de disciplina marcial y de espiritual absoluta - característica esencial de los guerreros místicos del Japón insuperada por cualquier otro grupo guerrero o religioso en todo el mundo.
Los Yamabushi, por ejemplo, como nos le recuerda Wikipedia, eran ascetas, que además de su dedicación al shugendo, estudiaban las enseñanzas de la Escuela Budista del Tiantai (Tendaishū) o bien las del budismo Shingon, establecido por Kobo Daishi en el siglo VIII. Shingon fue una de las primeras escuelas esotéricas del budismo japonés, según la cual la iluminación se consigue a través del aislamiento, el estudio y la contemplación tanto de uno mismo como de la naturaleza y del mándala, imágenes esotéricas propias de la filosofía budista. Las escuelas Shingon y Tendaishū encontraron en las montañas el lugar ideal para esta clase de aislamiento y la contemplación de la naturaleza.
Se dice que, en sus retiros en la montaña, estos monjes no sólo estudiaron la naturaleza y los textos e imágenes religiosas y espirituales, sino también una variedad de artes marciales. Es cuestionable la idea de que, desde ese aislamiento, tuvieran que defenderse de bandidos, samuráis u otros monjes, pero la idea de estudiar artes marciales como medio de mejora personal en lo mental y lo espiritual, no exclusivamente en lo físico, ha sido siempre un elemento presente en la cultura japonesa, más allá de las exigencias específicas de cualquier secta religiosa. Así, al igual que los sohei, los yamabushi llevaron a ser tanto guerreros como monjes.
Mientras que su reputación como conocedores de lo místico iba aumentando, al igual que su organización, muchos de estos maestros de las disciplinas ascéticas comenzaron a ser designados a las altas posiciones espirituales en la jerarquía de la corte. Los monjes y sus templos comenzaron a ganar influencia política. Durante el período Nanboku-cho, en los siglos XIII y XIV, los yamabushi habían formado cohortes organizadas llamadas konsha. Éstas, junto con los sōhei y otros monjes, comenzaron a tomar la dirección desde los templos centrales de sus sectas. Ayudaron al emperador Go-Daigo en sus tentativas por derrocar al shogunato de Kamakura, demostrando sus habilidades de guerrero llegando a desafiar a los ejércitos de samuráis del shōgu
Nos indica aprenderjaponesdesdecero.com , los yamabushi eran igual de poderosos que los samuráis ya que estaban entrenados en distintas artes marciales, no porque lo necesitasen para protegerse de bandidos en las montañas, en todo caso era porque las artes marciales servían para preparar tanto la mente como el cuerpo.
Al igual que los ninjas y samuráis, los yamabushi estaban rodeados de misticismo y compartían la tierra con los Tengu que eran demonios que vivían en las montañas y adoptaban a veces la forma de un yamabushi viejo y con una gran nariz.
Los yamabushi se asocian a los ninjas porque se creé que los monjes enseñaron a algunos ninjas el secreto de la herbología, astrología, medicina. Estos a su vez compartieron sus conocimientos con los ninjas de su clan.
Comenta samurais-aireikung.blogspot.com que los Yamabushi vivían en las montañas llevando una existencia austera, sin ninguna de las comodidades que pudiera ofrecer la ciudad o los templos. Sus técnicas son una combinación de creencias populares, budismo, sintoísmo y taoísmo de tipo esotérico y esperan en 5000 años la llegada del nuevo Buda, Miroku Bosatsu (o Boddshisattva Maitreya). Se podría decir que el objetivo del Shugendo es el de alcanzar poderes sobrenaturales a través de las prácticas mágicas del Shinto, como son oraciones de los mantras y fórmulas de encantamiento.
La voluntad del Yamabushi no debe conocer límites, debe ser capaz de hacer y resistir todo, puede subir y bajar la montaña miles de veces sin fatigarse, exponerse al fuego y no quemarse. Su poder proviene de Boddhisatva (Bosatsu) utilizando un Vajra o Kongo, sin embargo se encomiendan a otros dioses, por ejemplo a Fudo Myo que es el Kami de la meditación.
*Fuentes debidamente señaladas
