LA PARADOJA DEL CRETENSE O DE EPIMENIDES
Carlos Mora Vanegas
Los años enseñan muchas cosas que los días jamás llegan a conocer
Al respecto de ella señala Wikipedia, que La Paradoja de Epiménides es una paradoja, relacionada con la filosofía y la lógica. Pertenece al grupo de las paradojas falsídicas, ya que aparenta autocontradecirse si se sigue un razonamiento, pero se puede mostrar que dicho razonamiento no es correcto.
Se nos recuerda, que Epiménides fue un legendario poeta filósofo del siglo VI a. C. a quien se le atribuye haber estado dormido durante cincuenta y siete años aunque Plutarco afirma que sólo fueron cincuenta.
Se atribuye a Epiménides haber afirmado:
Todos los cretenses son unos mentirosos.
Sabiendo que él mismo era cretense, ¿decía Epiménides la verdad?
La paradoja de Epiménides, también puede sintetizarse en <Miento. Hablo.> Así lo propone Foucault, en "El pensamiento del afuera". En este sentido, la ficción tal como la conocemos, también queda a prueba
Lo cierto como cita dialogosdelduero.com, afirmaba Epimenides que todos los cretenses (él mismo lo era) mentían siempre y en cualquier ocasión. Así pues, si preguntas a un hombre si es cretense, y lo fuere, te dirá que no lo es, pues siempre mienten. Si preguntas a otro que no sea cretense, te dirá, con toda la razón, que no lo es. Por lo cual, es imposible saber de cualquier hombre si es o no cretense; resulta vano e inútil preguntarlo e incluso plantearse la cuestión.
Si preguntas a un político incompetente si es incompetente, te dirá que no lo es; te dirá , incluso, que se siente satisfecho de la labor que desempeña y que dice realizarla con eficacia y buenos resultados. Si preguntas a un político competente, (que también los hay), si es incompetente te dirá con toda seguridad, que no lo es, que su función la realiza con eficacia y que los resultados lo avalan. De acuerdo con lo anterior, nunca sabremos cuándo un político es competente si nos atenemos a sus respuestas, por lo que debemos examinar los resultados de sus acciones. "Por sus frutos los conoceréis", dice el Evangelio
Por su parte, nos aporta lasangredelleonverde.com, textualmente, que se suele considerar esta paradoja como una versión de la paradoja del mentiroso pero en su formulación más simple no lo es. Vamos a explicarla en su versión correcta y después en su popular errónea.
Epiménides de Cnosos fue un profeta y sabio griego del siglo VI a.J. probablemente asociado a tradiciones chamánicas de Asia Central: los tatuajes que le atribuye Pausanias y el largo sueño de 57 años (50 según Plutarco) en una cueva bendecida por Zeus parecen apoyar esta hipótesis. A él le es atribuido el siguiente dilema (Nota: definiremos mentiroso como aquella persona que miente siempre): Todos los cretenses son unos mentirosos, Epiménides, el cretense, dice "Los cretenses son unos mentirosos". Lo que dice Epiménides es verdadero o falso. En este caso la paradoja es similar a la del mentiroso:
.-Si Epiménides dice la verdad entonces es un cretense que no es mentiroso, lo que es una contradicción manifiesta.
.-Si Epiménides miente entonces entra en contradicción con el supuesto inicial de que "todos los cretenses mienten".
Efectivamente así la paradoja está bien formulada aunque es algo compleja y no del todo similar a la paradoja del mentiroso. El problema es que, tal y como se presenta vulgarmente, la paradoja es del tipo falsídico de Quine. Veámoslo.
Se suele presentar la paradoja del cretense de la siguiente manera: "Epiménides es cretense y dice que todos los cretenses mienten, ¿dice la verdad Epiménides o está mintiendo?". Aunque es evidente que no puede decir la verdad ¡Epiménides podría estar mintiendo perfectamente! He aquí la explicación:
.- Epiménides no podría decir la verdad ya que si dijese la verdad todos los cretenses mentirían y el es cretense; luego diría algo verdadero y falso al mismo tiempo.
.- Pero Epiménides podría estar mintiendo y su afirmación "todos los cretenses mienten" ser falsa. Lo contrario a "todos los cretenses mienten" es que (por definición formal del cuantificador universal) "algunos cretenses no mienten"; luego podría ser que Epiménides fuera un mentiroso pero hubiera algún cretense (bastaría con uno) que dijese la verdad, la única condición que debería cumplir este cretense es, repetimos, no ser Epiménides.
El error de esta formulación es suponer que la falsedad de "todos los cretenses mienten" implica la verdad de "todos los cretenses dicen la verdad" pero esto no es así. El enunciado "todos los leones viven en África" es falso en el momento en el que haya un sólo león viviendo fuera de África; es decir, no es necesario que todos los leones vivan fuera de África para que la afirmación "todos los leones viven en África" sea falsa. Lo mismo ocurre con "todos los cretenses mienten".
Lo anterior debemos tenerlo en cuenta a la hora de formular esta paradoja. De la primera manera la paradoja es correcta, aunque algo compleja, de la segunda manera es sólo una apariencia de paradoja.
En definitiva se dice, que es perfectamente posible que la afirmación sea falsa, y la afirmación no es una verdadera paradoja.
Se agrega además que Kurt Gödel modernizó la paradoja de Epiménídes demostrando que este tipo de paradojas se daban en la matemática formal.
*Fuentes de información debidamente señaladas
Docente de Postgrado, de Faces, UC, Exatec
