PARAPASICOLOGIA Y EXPERIENCIA MISTICA
Carlos Mora Vanegas
No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas."
Resumen
No se puede ignorar, para quienes les interesa el estudio de la parapsicología, el considerar la relación que se puede dar por ejemplo en lo concerniente a la experiencia mística, en donde pueden adentrarse ,disciplinas que colaboren en la investigación , determinar su alcance, repercusiones , por ejemplo disciplinas como la psicología, sociología, antropología, por citar algunas.
De aquí, nuestro interés de adentrarnos en esta vinculación que puede aportarnos, informaciones interesantes en pro de entender un poco mas la fenomenología paranormal, consideramos importante por tanto, recapitular la información que nos proporciona el Instituto de Parapsicología Paranormal de Argentina , bajo la dirección del Dr. Alejandro Parra . Información que consideramos muy significativa y que motiva a adentrarse en seguir investigando sobre este tema que no puede ignorarse.
Palabras claves
Fenomenología, mística, disciplinas, alcance
Aportaciones, alcance, repercusiones, consideraciones
Nos aporta el Dr. Alejandro Parra en E-Boletin Psi - Enero 2012 , que la experiencia mística tiene múltiples perspectivas; dimensiones de un prisma que componen un cuerpo desconocido o -cuanto mucho- desintegrado de la percepción humana. Antiguas sabidurías, en Oriente y Occidente, han apreciado el valor de la experiencia mística para construir civilizaciones enteras y conquistar imperios. Pero en nuestros tiempos, el predominio de la razón y la lógica occidental ha menospreciado su estatus y significado, reduciendo la experiencia mística a un equivalente disfuncional, o quizá de una manera más tolerante, producto de un inusual modo de ser y convivir en nuestra singular sociedad plural. La meditación, los sueños, las experiencias "cumbre", la sanación espiritual, la oración, el éxtasis, el ascetismo, el Samâdhi en el yoga, el Satori en el budismo zen, son experiencias que permiten acceder a un súbito acto de conocimiento integral -tan profundo y revelador- que transforma la condición humana y la compele a una resignificación de los métodos para validar la naturaleza de la realidad y el entorno que nos rodea.
Lo cierto que, hay mucha fenomenología que se origina de la experiencia mística, fenomenología que se sabe se manifiestan, desde la sanación, ubicuidad, milagros por citar algunos . Ello desde luego, invita a considerarse, a tomarse en cuenta sus causas y efectos, avalándose de las disciplinas que pueden ayudar a aclarar los fenómenos, más cuando hay muchísimos de ellos como testimonio de su veracidad.
Gustavo a Luduena, al respecto señala, que la experiencia mística, representa una de las dimensiones cruciales de la práctica religiosa. Aquí será entendida como el vínculo que el sujeto creyente establece con un mundo-otro que es variable según los términos en que sea definido por cada sistema de creencia. Este mundo etéreo asociado a cosmogonías, cosmologías y otras formas de explicación del propio mundo y del universo, no está divorciado de la experiencia cotidiana del creyente sino que encuentra ilimitadas modalidades para hacérsele presente. Se adoptaron aquí tres nociones que no sólo remiten a ese espacio otro, sino que sostienen fuertes vínculos entre sí. Ellas son las de configuraciones de lo numinoso, epistemología y tecnologías del ser. Creo que estas concepciones pueden enmarcarse dentro de un marco analítico -que denomino estructura episteme-numen-, y que las mismas pueden ser entendidas como un triángulo conceptual necesario para dar cuenta de la experiencia mística. Antes de abordar el carácter relacional de aquella estructura, veamos primero los rasgos que identifican a este mundo distinto del cotidiano.
Nos agrega la fuente señalada, que el filósofo Rudolf Otto, logró una aproximación a este mundo otro a través de la noción de numen. Según este autor, lo numinoso no puede ser definido sino que "sólo puede suscitarse, sugerirse, despertarse". Otto resuelve este problema de definición mediante las características que el numen reviste. La primera de ellas se refiere al "sentimiento de criatura". Es decir, al "sentimiento de la criatura de que se hunde y se anega en su propia nada y desaparece frente a aquél que está sobre todas las criaturas". Esta característica que implica ya un "objeto fuera de mí" remite en forma directa al numen, que es justamente el motivo causal del sentimiento de criatura y, por lo tanto, su "sentimiento concomitante". Un segundo rasgo está dado por el "mysterium tremendum". El cual evoca en el creyente un estado anímico distinto del sentimiento de criatura. Asociándose, por un lado, con "lo oculto y secreto, lo que no es público, lo que no se concibe ni entiende, lo que no es cotidiano y familiar" y, por el otro lado, con lo estrictamente tremendum que no es otra cosa que el temor. Sin embargo, este último no se explica por un miedo "natural". Lo tremendum constituye un "pavor numinoso" que no se distingue sólo en grado del miedo corriente. Es de una cualidad completamente diferente que a menudo puede incluir un "efecto corporal de reacción". Por otra parte, este temor expresado hacia el numen se correlaciona con una característica del objeto numinoso que Otto señala como la cólera o la ira de Dios. El cual remite a la "majestas" o majestad, es decir, "el elemento de poder, potencia, prepotencia, omnipotencia" del numen.7 A esta majestad tremenda de superioridad absoluta se opone el sentimiento de criatura que "exige el aniquilamiento del yo".
Definitivamente, se nos señala, que una última característica de lo numinoso es lo que Otto denomina "energía". Que se pone de manifiesto en el amor o la cólera de Dios y "evoca expresiones simbólicas, tales como vida, pasión, esencia afectiva, voluntad, fuerza, movimiento, agitación, actividad, impulso". En suma, esta tercera cualidad remite a un numen absolutamente viviente que elude su reificación en una divinidad enteramente racionalizada. He aquí un componente lúcidamente destacado que remite a lo irracional en toda religión. Debe evitarse la "visión parcial e incorrecta" que consiste en "la idea de que los predicados racionales [espíritu, razón, voluntad inteligente, sabiduría, etc.] apuran y agotan la esencia de la divinidad". Es en este punto justamente donde interviene más directamente la categoría de "lo santo". La cual hace referencia no sólo a un comportamiento moral (como la bondad, por ejemplo), sino a una dimensión "inefable completamente inaccesible a la comprensión por conceptos". Este plus valor de significación requiere para el autor de un término que designe lo santo "menos su componente moral, y menos cualquier otro componente irracional". Este algo que "vive en todas las religiones como su fondo y médula" es lo que Otto denomina bajo el nombre de "lo numinoso".
Nos comenta la fuente citada, que el concepto de lo numinoso, representa una categoría sumamente útil para el abordaje que desde las ciencias sociales podemos realizar en relación con los grupos religiosos, particularmente en los estudios sobre cosmologías, cosmogonías, etc. En mi trabajo de campo en comunidades benedictinas pude comprobar en numerosas ocasiones su utilidad. Como creyentes católicos, los monjes se comprenden dentro del dogma oficialmente aceptado por la Iglesia Romana. Sin embargo, dentro de su cosmología se destaca la presencia de ciertas figuras numinosas que juegan una participación activa en la vida religiosa colectiva. Tal es el caso del fundador de la Orden Benedictina a la cual estos monjes pertenecen. En efecto, San Benito de Nursia (480-547 d.C.) fue un anacoreta italiano que creó los primeros monasterios dando origen a la orden religiosa que lleva su nombre. Su contribución más prominente fue la redacción de la Regla de los Monjes, que establece en términos precisos el modo en que debe desarrollarse la vida en el monasterio. Su profusión fue significativa a lo largo de todo el medioevo y aún en nuestros días es fácil advertir su impronta en estas casas religiosas.
Se agrega además, que es posible hallar el culto, o la relación con, otras entidades numinosas para otras religiosidades. En la complejidad de estas cosmologías pueden advertirse las modalidades y multiplicidad de formas en las que el numen se presenta, cómo es caracterizado y definido por los actores, qué atributos le son concedidos, etc. La noción desarrollada por Otto sobre lo numinoso puede constituirse en una herramienta útil para la empresa analítica que pretenda encarar los sistemas de simbología religiosa, siempre y cuando sean consideradas las observaciones formuladas al comienzo. Esta categoría de trabajo expresa su utilidad tanto en el estudio de grupos concretos tomados separadamente, como en el análisis de tipo comparativo focalizado en aspectos particulares. Su potencialidad para la investigación antropológica-etnográfica se pone especialmente de manifiesto para el abordaje de las experiencias del tipo místico
También, muy interesante los que nos presenta el Dr. Parra en su boletín, sobre las aportaciones de Patricia Arca Nena, al referirse, que la neuroteología es una rama de las neurociencias que se ocupa del estudio de la neurobiología de la religión y la espiritualidad. En otras palabras, es el estudio de la interacción de lo divino (theos) y lo humano (neuron). A lo largo de la historia se encontraron diferentes personalidades del ámbito de la ciencia que se preguntaron sobre la existencia de Dios, tales como Copérnico, que era canónigo; Gregor Johan Mendel, padre de la genética y abad; John Polkinghorne, físico y sacerdote anglicano; Manuel Carreira, astrofísico y jesuita; Stanley Laki, historiador y padre dominico; o el mas reciente, Francis Collins director del Instituto Nacional de Investigación de Estados Unidos sobre Genoma Humano, autor de ¿Cómo habla Dios? y Premio Príncipe de Asturias 2001 a la Investigación Científica y Técnica. Se han hecho diferentes encuestas para tratar de determinar la distribución de las creencias en función de las especialidades y se observó que los de mayor creencia espiritual eran los médicos, seguidos en orden decreciente por matemáticos, biólogos, físicos y químicos.
Comenta Arca además, que el neuroteólogo Michael Persinger encontró, que la espiritualidad tiene una base neurológica, y con su equipo de investigadores desarrolló un dispositivo llamado el "casco de Dios" que crea un débil campo magnético sobre los lóbulos temporal y parietal derechos del cerebro, y obtuvo como resultado el 80 por ciento de experiencias religiosas. Tres décadas más tarde, un neurocientífico budista, Todd Murphy (independiente, pero en contacto con Persinger), realizó una versión de la Máquina de Dios llamada Shakti
(término hindú de la divinidad).
Conclusión
Definitivamente, los estudiosos de los fenómenos paranormales, no pueden eludir lo que representa la experiencia mística, lo que de ella se puede obtener de información sobre la fenomenología que se manifiesta, de acuerdo a las disciplinas que se vinculen, en pro de determinar las posibles causas de los fenómenos. En lo personal, considero que lo místico a través de sus diferentes manifestaciones pueden en cualquier momento hacer uso de una energía especial que genere el surgimiento de hechos que muchas veces nos parecen paranormales.
*Fuentes debidamente señaladas
Docente Universitario e investigador. UC. Faces. Exatec.
